Cuidado con los tics
¿Te gusta jugar con los bolígrafos? ¿Sientes el impulso irrefrenable de darle vueltas a tu anillo en los momentos de nervios? ¿Te comes las unas? Aparca todos estos tics en el momento de enfrentarte a tu entrevistador. No solo delataran tu nerviosismo, sino que quizá incluso se lo transmitan a tu interlocutor.
Probablemente, en mas de una ocasion habrás mantenido una conversación con alguien que, mientras te hablaba, trataba de sacarse un hilo de la camisa se retorcía el pelo o las manos. Son gestos que, en la mayor parte de las ocasiones, son ejecutados de manera inconsciente, y que suelen revelar ansiedad o nerviosismo ante determinadas situaciones de estres.
Para evitar incurrir en este tipo de comportamientos en el momento de la entrevista el primer requisito, lógicamente, sera conocer cuales son nuestros hábitos gestuales. Quizá suelas tamborilear con los dedos sobre la mesa, y ni siquiera te hayas dado cuenta de ello. Pregunta a tus amigos y familiares. Puede que ellos te revelen aspectos de ti mismo que desconocias.
Una vez "inventariados" tus tics, mentalizate para evitarlos en el encuentro con el entrevistador. Quizá te sea de utilidad entrenarte desde unos días antes, pidiendole a tu pareja o a tus amigos que te hagan notar cada momento en que recurras a estas escapatorias reflejas.
De cualquier modo, cualquier proposito de cara a mantener la compostura en una entrevista de trabajo pasara, ineludiblemente, por el grade de nerviosismo que nos afecte en ese memento. Por ello, para llegar lo mas tranquilo posible conviene prepararse el encuentro con la mayor minuciosidad.
En este sentido, cuestiones como conocer la actividad y la posición de la empresa que ofrece el puesto, saber defender de manera clara nuestro curriculum o estar dispuesto a responder con honestidad a las preguntas del entrevistador constituyen factores fundamentales para llegar a la cita razonablemente relajados. Otras cuestiones importantes para encontrarte comedo son vestir ropa que no te apriete o llegar al lugar del encuentro con la suficiente antelación como para evitar sofocos de ultima hora.
• Haz un recuento de tus posibles tics y mentalizate para evitarlos en el momento de la entrevista.
• Procura llegar relajado a la cita. Para ello trata de que la ropa te sea cómoda, llega con suficiente tiempo de antelación y con una preparación adecuada sobre cualquier aspecto que te pueda ser preguntado.