La entrevista durante una comida
En determinados niveles profesionales resulta habitual que las entrevistas de trabajo tengan lugar con mesa y mantel de por medio. En esas situaciones no debe olvidarse que, si bien cambia el escenario, el juego mantiene sus reglas. No obstante, para no patinar sobre la nueva cancha conviene adaptarse a ella lo antes posible y evitar resbalones que conlleven la descalificación automática.
"Tengo una mesa reservada, ¿le gusta el cordero? Allí estaremos mucho mas comodos". Desde luego así todo parece tener un aire mucho mas distendido. Un agradable restaurante es sin duda un lugar mas comodo que un afro despacho. Pero cuidado, es precisamente ese mismo ambiente el que puede volverse en contra del candidato si no mantiene la guardia en alto, ya que esta suele ser precisamente la razón por la cual el entrevistador elige trasladar el encuentro a ese escenario.
En primer lugar, el aspirante al puesto debe recordar que se encuentra en todo momento en una entrevista de trabajo, y eso implica que esta siendo observado y examinado en todos sus gestos y expresiones. No hay que relajarse. Por ejemplo, si no se esta habituado a beber alcohol, no debe ni probarlo; y en cualquier caso, si el interlocutor insiste en pedir ese excepcional vino que no puede dejar de probar, no se debe incurrir en la descortesía de rechazarlo, pero eso sí, hay que beber con extrema moderación.
Por otra parte, a la hora de elegir la comida se aconseja pedir platos que sean fáciles de comer y cuyo sabor ya resulte conocido. Los espaguetis estan buenísimos, pero si no se puede evitar tener que aspirarlos desde medio metro de altura seguramente sera mejor pedir algo mas manejable.
Del mismo modo, lo mejor es limitarse a pedir platos conocidos, es decir, cuyo sabor no pueda constituir una sorpresa poco agradable. E incluso, en el caso de que la comida no este a gusto del candidato, este no debe reclamar al camarero, ni exigir la presencia del cocinero. En ningún momento puede olvidar que no esta en una comida de placer.
Otro importante aspecto que se debe cuidar es el comportamiento con los camareros. Por supuesto, se da por descontado que su línea habitual es el respeto hacia esos profesionales, pero si ese día, particularmente aciago, un camarero derrama el café sobre su camisa, no debe alterarse. Montarle un numero no solo no eliminara la mancha, sino que puede acabar con las posibilidades de conseguir el empleo.
Por ultimo, el candidato no debe proponer pagar la cuenta, ya que esta entra dentro de los gastos del entrevistador. Eso si, hay que mostrarse agradecido por la invitación. Y que aproveche.
• Recordar que se esta en todo momento en una entrevista de trabajo, y eso implica que se esta siendo observado y examinado en todos los gestos y expresiones.
• No beber alcohol durante la comida.
• A la hora de elegir la comida hay que pedir platos que sean fáciles de comer y de sabor conocido.
• No proponer pagar la cuenta, ya que esta entra dentro de los gastos del entrevistador.