¿Cuándo responder?
Las preguntas que nos hemos de plantear cuando leemos un anuncio que nos parece interesante, son las siguientes.
• ¿Corresponden mis expectativas a lo que la empresa busca?
• ¿Qué capacidades profesionales, de interés para la empresa y altamente valoradas por ella, puedo ofrecer y cuáles he de dejar momentáneamente de lado, en el caso de ser aceptado para un determinado cargo?
• ¿Puedo aceptar el lugar en que se ofrece el puesto de trabajo?
• ¿Me interesan realmente el puesto ofrecido y sus condiciones?
El sueño de quien ha puesto el anuncio es el de recibir únicamente respuestas de personas que se correspondan perfectamente a la imagen descrita. Sin embargo, es evidente que, al aumentar las precisiones y detalles del perfil profesional, disminuyen en la misma proporción las probabilidades de la empresa para encontrar el candidato ideal. Por ello, es correcto responder a los anuncios que, en términos generales, se corresponden con nuestra experiencia y preparación, o a los que ofrecen empleos a los que creemos que nos podremos adecuar rápidamente.
Volvamos al anuncio de la página El perfil del candidato. La primera impresión es que describe una figura, aparentemente no difícil de encontrar, pero ¿cuántos ingenieros técnieos conocen bien el francés y están dispuestos a viajar, tras un aviso hecho pocas horas antes, a una ciudad que se encuentra a centenares de kilómetros?
La empresa ABC XYZ está buscando a un ingeniero joven, de una edad inferior a 29 años, para asumirlo, presumiblemente, con un contrato que implique actividades de trabajo y formación. Con toda probabilidad, es inútil intentar conseguir este trabajo con una edad superior, pero, quizá, una edad inferior a los 23 años no represente una dificultad tan grande.
Por otra parte, está claro que el mantenimiento directo de las instalaciones, requiere la disponibilidad de responder a las emergencias que se den en todo el territorio nacional, día y noche, incluyendo quizá, también los sábados y domingos. Un compromiso serio con otro tipo de actividades extraprofesionales podría no ser compatible con este tipo de trabajo. Por el mismo motivo, entre líneas, se puede adivinar también que las preferencias se inclinan por un hombre.
La propiedad belga de la empresa implica un buen conocimiento del francés. No es posible dominar este idioma en un brevísimo plazo de tiempo; así pues, es inútil responder a tal anuncio si no se ha estudiado francés y no se tienen conocimientos, más o menos sólidos, de esta lengua. Por el contrario, una formación científica seria, unida a un par de años en el sector de la automatización industrial y un buen nivel de francés, podrían resultar interesantes para la empresa, en caso de que el resto de los ingenieros técnicos que se presenten, no cumpliesen con todos los requisitos.
En conclusión, se ha de hacer un cuidadoso balance de los pros y de los contras. Si el puesto nos interesa realmente y poseemos la mayor parte de las características requeridas, intentemos conseguir la entrevista.