El curriculum vitae
Antes de analizar punto por punto lo que hemos de escribir en nuestro curriculum, es necesario darnos cuenta de que estamos realizando un acto de gran importancia para conseguir un objetivo fundamental en nuestra vida.
Cuando escribimos una carta, o incluso una tarjeta postal, nos esforzamos en cada ocasión por encontrar novedades que contar o inspiradas formas de saludo. Es, con mayor razón, una norma de prudencia dedicar más tiempo y atención a la presentación de nosotros mismos, desde el momento en que esta presentación puede determinar de una forma tan sensible nuestro propio futuro.
¿A quién escribimos? ¿Basta seguir el orden cronológico a la hora de elaborar el esquema que contiene las informaciones sobre nuestros estudios y nuestras características personales, o es necesario adaptarlo, vez por vez, según el posible lector?
Puede darse que intentemos escribir la carta de presentación de modo que quien lea tenga la impresión de que ha sido pensada y escrita cuidadosamente para esta ocasión, pero por otra parte, el curriculum vitae no posee las mismas evidencias, y no se presenta tan cautivador e interesante al destinatario, dejando de corresponderse con las expectativas creadas en la carta.