¿Planificar o coger las oportunidades al vuelo?

«Tráigame su curriculum, por favor.» ¿Quién no ha experimentado una sensación de desasosiego al oír esta frase y encontrarse en la necesidad de tener que escribir la propia historia académica y profesional sobre unas cuartillas en blanco? Tal malestar no proviene tan sólo de la dificultad que representa el hecho de escribir, de lo que ya hemos hablado en el capítulo primero, sino, sobre todo, de la poca costumbre que tenemos de definir y valorar de forma imparcial nuestras propias capacidades, nuestras actividades y nuestros objetivos profesionales.

Existen personas que han sabido siempre lo que querían ser «cuando fueran mayores», o bien, que han construido a lo largo de su vida y de forma clarividente el plan de su propia carrera, consiguiendo después seguirlo coherentemente, cumpliendo los plazos y los objetivos que se han propuesto sobre su propia carrera, sobre sus remuneraciones y sobre las capacidades que deseaban adquirir. En estos casos, el curriculum es una sucesión de estudios, actividades y cambios, unidos por una lógica interna y que expresan un proyecto claramente definido. Sin embargo, es más bien raro que todo sea tan sencillo.

Es mucho más frecuente encontrar a quien ha elegido la misma facultad que su hermano o sus amigos, sin analizar sus propias inclinaciones y capacidades; o bien, se ha inclinado por la opción que le parecía más interesante desde el punto de vista económico, profesional o personal; o incluso, se ha visto forzado a optar por la única que podía en un determinado momento, por lo que el curriculum puede parecer, a los ojos del lector, una secuencia poco coherente o incompleta de opciones y actividades distintas.

En nuestro curriculum se ha de escribir, pues, de forma homogénea, todas aquellas informaciones que suponemos o creemos que serán de utilidad para conseguir un determinado tipo de empleo. La ponderación e importancia que demos a los diversos datos es una opción estrictamente personal y siempre en función de la imagen que intentemos transmitir.