Venderse al mejor postor para encontrar el mejor trabajo
Aunque este subtítulo suene de forma poco agradable, para encontrar un trabajo es necesario «venderse». Es decir, hemos de manifestar lo mejor de nosotros mismos para superar a los competidores y conseguir ser elegidos, evitando el riesgo de no conseguir el trabajo que nos interesa, sobre todo, si este riesgo nace del hecho de no haber realizado todo lo que estaba en nuestra mano para conseguirlo.
No es raro encontrar grandes resistencias sobre este aspecto, sobre todo por parte de jóvenes con poca experiencia que creen más correcta una actitud distante y pasiva del siguiente tipo: «quien me quiera ha de elegirme como soy». Desgraciadamente los tesoros escondidos, que finalmente se descubren tras largos trabajos y dificultades, ya no están de moda. Actualmente la oferta de trabajo es particularmente escasa y, por tanto, el mercado es muy competitivo. Es necesario meterse de lleno en esta batalla o arriesgarse a quedar fuera del juego.
De todas formas, «venderse» no significa rebajarse a cualquier tipo de pacto, sino que significa, por el contrario, hacer un análisis detallado de nuestros puntos fuertes y de los débiles, intentando evidenciar los primeros de forma que prevalezcan sobre los segundos.
En una determinada empresa, nuestras características, capacidades y competencias, pueden ser utilizadas ventajosamente sobre otros rasgos determinados. Y debemos apoyarnos sobre estas fuerzas positivas para organizar nuestra estrategia de acción.
Probabilidad de éxito
en las respuestas a un anuncio
¿Cuál es el destino de nuestras respuestas a los anuncios de búsqueda de personal? Muchas de ellas no reciben ningún tipo de contrarrespuesta, ni siquiera negativa.